Pastel de atún con vegetales sin gluten

Hoy volvemos a comer sin gluten -¿qué otro remedio nos queda?- con una receta de lo más improvisada aunque sana, completa y muy equilibrada ya que en un solo plato condensamos proteínas, hidratos de carbono, fibra y vitaminas. La elaboración es muy sencilla, solo hay que mezclar los ingredientes y al horno, como si hicieramos un bizcocho pero en este caso salado.


 

Ingredientes:

  • 150 harina sin glúten (yo Bread Mix Classic Naturimprover)
  • 4 huevos medianos
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 calabacin
  • 1 tomate mediano
  • tiras de bacon
  • 20 aceitunas negras sin hueso
  • 3 latas pequeñas de atún en aceite de oliva
  • 3 cucharadas soperas de tomate frito sin glúten
  • 1 copita de leche evaporada (o leche común)
  • sal

 

Empezamos mezclando los huevos con la leche evaporada y la harina. Una vez ha homogeineizado, agregamos el resto de ingredientes: cebolla, calabacin y tomate (rehogados previamente en la sarten) y lo que nos queda: el atún, bacon, aceitunas y el tomate frito. Mezclamos todo bien y vertemos en un recipiente mediano que anteriormente habremos engrasado y enharinado. El horno lo habremos precalentado a 200º. El tiempo de cocción es aproximadamente de 20 minutos.

En cuanto  a los vegetales, podemos hacerlo con todos los que nos apetezcan: espárragos trigueros, pimiento tricolor (rojo, verde y amarillo), zanahorias, puerros, en definitiva, todo lo que se os ocurra incluso con unas espinacas, solo tenéis que echarle un poco de  imaginación. Se trata de una receta muy versátil que puede elaborarse con los ingredientes al gusto de cada uno: con carne, con pescado, vegetal y un largo etc.

Si utilizais una harina común -que no sea un preparado- deberéis incorporar a la mezcla dos cucharaditas rasas de impulsor -o de levadura si lo hacéis con harina tradicional-. Por lo demás, como podréis comprobar -cuando os pongais con las manos a la masa- es un plato ideal para esos días de lluvia o mucho frio en los que no tenemos que salir de casa o como plato de emergencia. Los ingredientes solemos tenerlos en casa (la leche evaporada es opcional), son muy básicos y suele ser una receta que gusta a mayores y pequeños.

¡Bon apetit!

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Panini sin gluten

Una vez más…volvemos a comer sin gluten. ¿Cúantas veces empezamos a dar vueltas por la cocina pensando en qué comer, cenar o merendar?. Una de las cosas que siempre solemos tener es pan sobre todo ahora que las marcas que fabrican pan sin gluten fabrican cada vez más panes envasados que se conservan sin tener que congelarlos. Así que, aprovechando las ventajas de señores productores de pan…..me dispuse a hacer una rica receta italiana: Paninis sin gluten. Las combinaciones pueden ser muchas pero en mi caso, tras unos días fuera de casa, estos fueron los que me encontré en el frigorífico:

Ingredientes:

  • 1 pan sin gluten de 100 gr (yo MyPan Naturimprover)
  • 1 loncha de bacon
  • 1 loncha de jamón serrano
  • 50 gr de mozzarella
  • 1 lata de atún
  • tomate frito
  • orégano

 

Abrimos el pan sin gluten con un cuchillo de sierra con cuidado de que no se rompa. Untamos las mitades con el tomate frito -mezclado previamente con el orégano), agregamos la mozzarella y a continuación colocamos el atún y el bacon en una de las mitades y el jamón serrano en la otra. Como toque final podemos poner un poquito de queso rallado por encima. Los horneamos con el grill alrededor de 10 minutos y listos para comer. Como podréis comprobar, receta fácil, rica y rápida sobre todo para los más jóvenes.

Empanadillas de atún y tomate sin glúten

¡Hola a tod@s!. Ahora que parece llega el invierno y nos apetece cada vez más quedarnos en la cocina al calor de los fogones, volvemos con nuevas recetas aptas para todos. Pues bien, en uno de nuestros últimos experimentos culinarios decidimos atrevernos con las empanadillas al horno por varias razones: no las comía desde que me diagnosticaron la celiaquia; habíamos probado algunas envasadas o congeladas y, después de la pésima experiencia, decidí no volver a llenar la cesta de la compra con ellas. Entre tanto y tanto, unos amigos nos pasaron una receta de empanadillas al horno (más ligeras que fritas) y decimos adaptarlo con lo que buenamente podemos comer. ¡Vamos con ellas!.

Ingredientes:

Para la masa

  • 1 vaso de aceite de oliva
  • 2 vasos de gaseosa
  • una cucharadita de margarina
  • harina sin gluten  (la que admita, nosotros Harina Base Natur Improver)

 

El procedimiento de la masa es el habitual: mezclamos la harina sin gluten (harina base Natur Improver) con el aceite. Cuando estos dos ingredientes estén en una masa más o menos homogénea le incorporamos la gaseosa y el tulipan (derretido). Si vemos que la masa está líquida o tiene poca consistencia, le agregaremos más harina: la mezcla que resulta es similar a la masa para hacer pan quizás algo más moldeable. Con los anteriores ingredientes obtendremos unas 20 empanadillas sin gluten aunque el número dependerá del tamaño que le demos a cada unidad; nosotros hicimos piezas de unos 7 cm de largo, el tamaño ideal para el almuerzo a media mañana o para merendar.

La masa no tiene que reposar ni crecer, por eso no lleva levadura y no es aconsejable utilizar harinas que la lleven incorporada porque una vez en el horno éstas se abrirían. Es solo un consejo, o más bien una advertencia ya que en los preparados harinosos sin glúten es más que probable encontrarse con levaduras. por eso utilizamos esta harina base sin gluten de Natur Improver. ¡Vamos con el relleno!

Relleno:

  • 6 latas medianas de atún
  • 2 tomates maduros grandes o tres medianos
  • 3 huevos duros
  • 1 cebolla
  • 1 lata mediana de tomate triturado
  • piñones
  • sal
  • aceite de oliva

 

El sofrito será el habitual: con el aceite bien caliente pochamos la cebolla, agregamos el tomate troceado pequeño, el atún, los huevos, los piñones y por último el tomate triturado. Cuando la mezcla esté fría rellenamos las empanadillas, las cerramos prensando los bordes con ayuda de un tenedor y las untamos de huevo batido con un pincel de silicona. Cubrimos una bandeja de horno con papel vegetal y horneamos a 200º durante apróximadamente 15-20 minutos. Otra opción es sustituir el tomate y la cebolla por espinacas cocidas previamente y agregar solo la clara del huevo cocido, rellenarlas de pisto y varias fórmulas más.

¡BON APETIT!

Cocas de Dacsa sin glúten

Saludos a tod@s!. Espero que muchos de vosotros estéis aprovechando las vacaciones para experimentar en la cocina y probar cosas nuevas -sobre todo los que disponéis de poco tiempo para hacerlo-. Nosotros seguimos con nuestra obsesión en la cocina: preparar cualquier plato apto para casi todos ya sean tradicionales o de vanguardia.

En mitad de una conversación con nuestra tía Carmen recordamos una receta que nos preparo hace unos años -cuando aún no conocíamos mi intolerancia al glúten-. Hablando del calor, de las pocas ganas que hay de meterse en la cocina a preparar platos calientes, se nos encendió la bombilla: Cocas de Dacsa (en valenciano Coques de Dacsa).

Se trata de un plato tradicional de algunos pueblos de la provincia de Valencia -zona en la que vivió varios años antes de volver a Vigo- muy apetecible en cualquier época del año y en especial en verano. Nosotros nos hemos limitado a cambiar la harina -como siempre- y no nos han quedado nada mal; además, al comerse como si fuera un crep o bocadillo a los niños les han encantado.

Ingredientes para la masa:

1 vaso de agua tibia

2 cucharadas de aceite

una pizca de sal

una puntita de impulsor (Natur Improver)

media cucharadita (café) de bicarbonato

Harina base (Natur Improver) la que admita

 

 

Ingredientes para el relleno:

Huevos duros rallados

pepinillos, aceitunas verdes sin hueso, anchoas

atún

queso fresco y miel

 

El procedimiento es muy sencillo: preparamos la masa con el método tradicional -como si fuéramos a hacer pan- y la dejamos reposar 30 minutos. Repartimos la masa en porciones que amasaremos y daremos forma de tortita -con un tamaño similar a las tortitas hojaldradas de anís-. Con un tenedor las pincharemos para que que no se formen pompas. Se fríen en aceite de oliva y se dejan reposar en papel absorvente. Una vez frías ya estarán listas para comer: las rellenamos con los ingredientes que queramos, enrrollamos y a comer. ¡Que las disfrutéis!.